lunes, 10 de septiembre de 2012

PARCIAL I EVIDENCIA 8: EXPRÉSATE

 
Historia Universal Contemporánea 2012

PARCIAL I   EVIDENCIA 8: EXPRÉSATE

Instrucciones: Con la ayuda de recortes de revistas y/o periódicos, (NO IMÁGENES DE INTERNET) elabora un collage en donde plasmes y expliques con imágenes en qué consistía el régimen zarista. Puedes apoyarte en la siguiente lectura:

Este trabajo lo entregarás en la próxima sesión de clases

Desarrollo de la Revolución I: El régimen zarista

Aspectos a evaluar: Creatividad, entrega en tiempo y forma

Por Carlos González Martínez


El modelo político de los zares rusos se definía por un marcado carácter autoritario y un desarrollado aparato represivo. Esta sólida estructura comenzó a tambalearse a causa de los profundos cambios experimentados por la Humanidad a finales del siglo XIX y principios del XX. De esta manera, dos catástrofes, la derrota en la guerra contra Japón (1905) y la Gran Guerra (1914-1918), provocaron el advenimiento de la Revolución y, por tanto, el fin de los Romanov.
La marcha de la guerra y la situación crítica que se vivía en la propia retaguardia, hicieron que la caída del zar fuera algo inminente a principios de 1917. De esta manera, no es de extrañar que la correspondencia entre el zar y la zarina girase en torno a los desórdenes que a diario se producían en San Petersburgo:

(Correspondencia de la zarina con el zar, 10 de marzo de 1917) “Los huelguistas y alborotadores se manifiestan ahora más retadores que nunca en la ciudad. Los provocadores de los disturbios son los golfillos, chicos y chicas que se pasan el día dando vueltas y gritando que no tienen pan; lo hacen precisamente para incitar al alboroto. Si hiciese frío, probablemente se estarían en sus casas. Pero la agitación va disminuyendo y desaparecerá…”

Sin embargo, el optimismo de la zarina distaba mucho de adecuarse a la auténtica realidad de Rusia:
(Correspondencia de Mikhail Rodzianko con Nicolás II, 11 de marzo de 1917) “La situación es grave. La capital se halla en un estado de anarquía. La gobernación está paralizada: los servicios de transporte no funcionan; el suministro de alimentos y de combustible está totalmente desorganizado. El descontento es general y va en aumento”.

Así, en febrero de 1917 –calendario occidental-, estallaba la revolución:
(Correspondencia de Mikhail Rodzianko con Nicolás II, 12 de marzo de 1917) “Por orden de Su Majestad se han aplazado hasta marzo las sesiones de la Duma Imperial. Las últimas defensas del orden han sido desbordadas; el gobierno es impotente para frenar las revueltas. No se puede confiar en las tropas de la guarnición: los batallones de reserva de los regimientos de la Guardia se han amotinado y están ejecutando a sus oficiales; unidos al populacho y a los revoltosos, se dirigen hacia el Ministerio del Interior y al Palacio de la Duma. La guerra civil ha estallado y va extendiéndose”.

Bibliografía:
[1] Historia Universal Contemporánea II; Javier Paredes (Coord.) – Barcelona – Ariel – 2004.
[2] La guerra del mundo: los conflictos del siglo XX y el declive de occidente (1904-1953); Niall Ferguson – Barcelona – Debate – 2007.
[3] El periodo de entreguerras en Europa; Martin Kitchen – Madrid – Alianza Editorial – 1992.
[4] El mundo de ayer. Memorias de un europeo; Stefan Zweig – Barcelona – El Acantilado – 2002.
[5] El pacto con el diablo; Sebastian Haffner – Barcelona – Destino – 2007.
Fuente:http://redlitos.wordpress.com/2008/10/13/desarrollo-de-la-revolucion-i-el-regimen-zarista/

miércoles, 5 de septiembre de 2012

PARCIAL 1 EVIDENCIA 7: Conoce antecedentes de la Revolución Rusa

Historia Universal Contemporánea 2012


 

Instrucciones: Elabora un reporte de lectura sobre el siguiente texto:


Antecedentes Revolución Rusa
Un país atrasado
A principio de siglo, Rusia era un país atrasado económica, social y políticamente. Sin embargo, desde el punto de vista internacional, ejercía el papel de gran potencia militar. Lo era sólo en apariencia, pues su ejército había ido quedado anticuado a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX. Esta situación se apreciaba en tres planos:

Económicamente
A comienzos del siglo XX, Rusia era un país preindustrial, anclado en el pasado, con un predominio absoluto del sector agrícola. La estructura de la propiedad descansaba sobre grandes latifundios en manos de la aristocracia, la Corona, la Iglesia y unos pocos agricultores acomodados. La tierra era trabajada por campesinos analfabetos. En vísperas de la 1ª Guerra Mundial sólo el 14,5 % de la población vivía en ciudades.

Paradójicamente, el sector agrario era incapaz de proveer de suficientes recursos a la población, dado su carácter primitivo y tradicional, ajeno en gran medida a las transformaciones de la "revolución agrícola" que habían alterado los cimientos económicos de otros países.

En 1905, el gobierno acometió una reforma agraria dirigida por el ministro Stolypin con la idea de modernizar las anticuadas estructuras, pero su fracaso prolongó el atraso económico y social ruso.
La industrialización, iniciada tardíamente y circunscrita a las grandes urbes, dependió siempre del capital extranjero y de la iniciativa del Estado. La acción privada fue escasa, en parte debido a la debilidad de la burguesía rusa.

La subordinación económica al capital foráneo obligaba al pago de importantes intereses que eran financiados mediante gravosos impuestos, soportados por la parte más frágil de la sociedad rusa, el campesinado.

Socialmente
Rusia conformaba un vasto imperio con más de 22 millones de kilómetros cuadrados, con múltiples etnias y diferentes lenguas y religiones. A mediados del siglo XIX su población sobrepasaba los 120 millones de habitantes, de los que unos 100 millones eran campesinos.

El campesinado constituía el estrato social mayoritario. Éste se organizaba en unidades aldeanas denominadas "Mir", que el Estado favorecía y alentaba; su condición había permanecido semiservil hasta 1861 y sus condiciones de vida eran muy penosas.

*Semiservil: Relaciones que se establecen entre los grandes terratenientes, propietarios de inmensas haciendas y los campesinos, que, habiendo sido despojados de sus tierras, se ven obligados por una necesidad económica de supervivencia, a arrendar tierras a los grandes propietarios y compartir el fruto de su trabajo con el dueño de la tierra, o a trabajar las tierras del terrateniente con sus propios instrumentos de trabajo con tal de que se le proporcione una pequeña parcela de cuyos frutos pueda vivir él y su familia.

La aristocracia, muy conservadora, ostentó hasta 1861 privilegios señoriales de carácter feudal, en tanto que en el resto de Europa se habían ido aboliendo a lo largo de la primera mitad del siglo.

Era propietaria de enormes haciendas agrícolas y percibía abundantes rentas que le permitían desarrollar un elevado tren de vida, hecho que contrastaba con la miseria en que estaban sumidos los campesinos.
La burguesía, numéricamente exigua, representaba un escaso peso social y político, pues Rusia había quedado al margen de las revoluciones burguesas de la primera mitad del siglo XIX.
El proletariado industrial era igualmente reducido, si bien poseía una elevada conciencia de clase y una alta politización, debido a la implantación de ideologías revolucionarias procedentes de Europa (anarquismo y marxismo).

Las clases medias, consolidadas y en ascenso en los países industrializados, eran aquí casi inexistentes y sirvieron en gran medida de cantera a la burocracia del régimen zarista.

La integraban profesionales liberales o comerciantes asentados en las ciudades. En las zonas rurales estaban representadas por un reducido número de campesinos acomodados, no sujetos a la servidumbre y propietarios de cuantiosas tierras.

No obstante, fue de las clases medias de donde surgió en gran medida una minoritaria clase intelectual ("intelligentsia") que constituyó el semillero de líderes opuestos al zarismo.

Políticamente

Se mantenía incólume (sin daño) un Estado totalitario propio del Antiguo Régimen.

El poder era detentado por una monarquía absoluta y teocrática presidida por el Zar (Emperador) que pertenecía a la dinastía de los Romanov, apoyado en cuatro pilares: la nobleza, el clero, el ejército y la burocracia, arropados por una omnipresente policía política.

Aunque existía un Parlamento (la “Duma”), sus poderes estaban a merced del zar, que disfrutaba de la potestad de convocarlo o disolverlo. Era una forma de gobierno "autocrática", pues el zar concentraba en sus manos el poder supremo del Estado y lo ejercía sin límites. Además era el máximo representante de la Iglesia ortodoxa.

Las libertades políticas eran inexistentes y los disidentes u opositores eran perseguidos por la policía que extendía sus tentáculos por todos los rincones del Imperio. Las deportaciones a Siberia y las ejecuciones como método represivo de la oposición eran frecuentes.

Cambios entre 1861 y 1914
Entre 1861, fecha de la abolición de la servidumbre y 1914, año en que Rusia entra en la Primera Guerra Mundial, hubo intentos de modernizar el país. Sin embargo, fueron incompletos y a la postre fracasaron, acentuado la crisis del sistema.

Destacan los siguientes:

La abolición de la servidumbre: Se produjo, tardíamente, en 1861, tras un decreto (ukase) de emancipación.

La reorganización de la Justicia: Se alentó el nombramiento de jueces inamovibles y jurados independientes.

La reorganización del Ejército: Se eliminó el derecho de exención del servicio militar a la nobleza y se abrió la carrera militar a todo hombre capaz.

La apertura de las universidades: Inició el acceso de capas sociales cada vez más amplias a la formación superior, especialmente las clases medias urbanas. La autocracia zarista necesitaba cuadros con alta cualificación. Del seno de estas clases surgieron intelectuales críticos con el régimen, que rompieron el papel que tradicionalmente les había asignado el régimen: el de funcionarios del aparato del Estado.


La industrialización del país
Comenzó tímidamente en los años 40 del siglo XIX, cuando se pusieron en marcha factorías de hilado, que aunque con carácter muy restringido, constituyeron el germen de la economía capitalista moderna.
La industrialización se concentró en gran medida en torno a la construcción de ferrocarriles y fue muy rápida durante la década de los 80 del siglo XIX; durante la siguiente década sufrió una desaleración para resurgir a partir de 1909.

La financiación de construcción ferroviaria fue monopolizada por el capital extranjero, especialmente de origen francés y alemán. Los bienes de equipo (maquinaria, vagones, locomotoras) y la técnica también procedían del exterior.

Surgieron de este modo zonas industriales, en su mayoría dedicadas a la siderurgia, en San Petersburgo, Moscú, zona de los Urales y Ucrania Occidental. En Siberia Oriental adquirieron relevancia las minas de carbón, indispensables para el funcionamiento del ferrocarril.

En el Caspio, se descubrieron importantes yacimientos petrolíferos en la región de Baku que fueron explotados por capital extranjero. A pesar de todo, las zonas industrializadas activas eran insignificantes en relación a la enorme extensión del imperio.

El fenómeno iba ligado al escaso poder adquisitivo de la población rusa, en su mayoría campesina y sin recursos, lo que dificultaba la consolidación de un mercado nacional interno. Antes de la Primera Guerra Mundial la población activa del sector secundario continuaba siendo insignificante (un 5% del total). La Banca estaba igualmente vinculada a empresas extrajeras: un 40% del capital de los bancos privados rusos era foráneo.

En vísperas de la Primera Guerra Mundial Rusia atravesaba una fase de expansión industrial, pero continuaba rezagada con respecto a las potencias europeas, Japón y Estados Unidos. El peso específico del agro continuaba siendo aplastante a pesar de que se estaba forjando un empresariado moderno y lentamente crecían las clases medias. Esta tendencia quedaría trastocada con el estallido de la Gran Guerra.

Oposición política al zarismo
A lo largo del siglo XIX, fue surgiendo en Rusia una oposición cuya origen hay que buscarlo en los sectores más ilustrados de la sociedad. Este colectivo ha recibido el nombre de "Intelligentsia". De ella surgieron numerosos líderes de distintas formaciones políticas

Al margen del objetivo común que esos grupos compartían, la destrucción del zarismo, sus diferencias fueron a menudo irreconciliables.




El nihilismo Integrado por inconformistas, muchos de ellos miembros de las clases altas, que se oponían a la política reformista del régimen.
Promovían su destrucción mediante una revolución campesina y la socialización de la tierra. Pertenecieron a esta corriente los anarquistas Mijail Bakunin y el príncipe Kropotkin.

La educación del pueblo y la violencia terrorista constituyeron los medios para conseguir sus objetivos. En 1881 fue asesinado en un atentado el zar Alejandro II.

El Partido Socialista Revolucionario (Social Revolucionario o "eserita")
Fundado por Chernov en 1901, su principal líder fue Kerensky (más tarde, jefe del Gobierno Provisional).
Propugnaba una sociedad colectivista de base rural y sus principales apoyos le vinieron del campesinado, aunque también contaba con simpatizantes entre los obreros industriales.

Partido Obrero Socialdemócrata Ruso
Fundado en 1898. Su ideología era marxista. A partir de 1903 (en su II Congreso) se escindió en dos corrientes:

La menchevique (minoritaria): partidaria de la revolución de obreros y campesinos. Consideraba necesario un período de transición que transformara a Rusia en un país industrializado, con un régimen democrático-burgués como paso necesario y previo a la construcción de la sociedad socialista-proletaria.

Sus miembros promovieron la colaboración con los partidos burgueses para derrocar al zarismo. Entre sus líderes destacaron Plejánov y Martov.

La bolchevique (mayoritaria): más radical que la anterior. Su dirigente, Lenin, era partidario de la toma del poder, luchando simultáneamente contra el zarismo y contra la burguesía liberal.

Frente al marxismo ortodoxo de los mencheviques, sostenía que aunque Rusia no había pasado por una revolución burguesa, era posible bajo el liderazgo de una minoría concienciada y decidida alzarse con el poder por medio de un golpe de mano. Por tanto, no era necesaria una fase previa burguesa.
Lenin

A la postre se constituirá en la formación triunfante de la revolución de octubre de 1917 y, una vez consolidada en el poder, forzó la desaparición del resto de los grupos.

Fuente: http://www.claseshistoria.com/revolucionrusa/rusiazarista.htm

PARCIAL 1 EVIDENCIA 6: Conoces el armamento utilizado en la Primera Guerra Mundial

Armamentos utilizados en la Primera Guerra Mundial

Historia Universal Contemporánea 2012

Instrucciones: Elabora un reporte de lectura sobre el siguiente texto:
No olvides respetar los lineamientos para entrega de reportes de lectura.



Empleo de un sofisticado armamento durante la Primera Guerra Mundial
Las innovaciones tecnológicas de la Segunda Revolución Industrial irrumpieron de lleno en la producción de armamentos.

En poco tiempo se diseñaron y crearon armas desconocidas hasta entonces y se perfeccionaron las empleadas en conflictos precedentes. Junto a éstas pervivió la tradición, evidenciada en el manejo de medios de transporte antiguos (caballerías) o el empleo de armas blancas como la bayoneta, útil en la lucha cuerpo a cuerpo en las trincheras.

Tras una primera fase de movimientos el conflicto evolucionó hacia la estabilización de los frentes dispuestos a lo largo de fosas excavadas en la tierra y túneles blindados de hormigón.

Es la denominada "guerra de trincheras" que dejó inmovilizados a millones de combatientes enfrascados durante meses en una lucha de desgaste que aunaba un alto índice de bajas y una profunda desmoralización.

El empleo de alambradas con espinos, armas químicas, ametralladoras y artillería de grueso calibre dejaba desvalida a la infantería en los ataques a las líneas enemigas.

Sodados en una trinchera Con frecuencia cundió el desánimo entre los combatientes, hecho que se tradujo en numerosos motines que los estados mayores abortaron empleando drásticas medidas represivas. Para contrarrestar la desmoralización causada por este tipo de guerra se empleó de forma masiva y sistemática la propaganda militar.

Entre las innovaciones destacaron:

El carro de combate o tanque

Lo emplearon los británicos por vez primera en 1916 durante la ofensiva del Somme, pero fue infrautilizado durante el conflicto por su escasa maniobrabilidad y por el desacertado manejo en unidades aisladas frente a las grandes agrupaciones de la Segunda Guerra Mundial.
Su función se vio reducida a mero apoyo de la infantería o destrucción de trincheras.

Las armas químicas

Prohibidas expresamente en la Conferencia de la Haya de 1899, los alemanes fueron pioneros en su uso. Sin embargo, tras ser empleadas inicialmente, su importancia bélica se redujo significativamente, pues el desarrollo de máscaras protectoras, minimizó en gran medida el efecto tóxico de los gases. Por otra parte la utilización de estas armas no estuvo exenta de riesgos para los propios ejércitos atacantes, dados los impredecibles cambios en la dirección del viento.
Máscara antigás

El avión y los globos dirigibles ("Zeppelines")

Los dirigibles fueron utilizados por los alemanes. Los aeroplanos tendrían reservado un papel estelar en la segunda contienda mundial. Las tareas que ejercieron durante ésta fueron fundamentalmente de reconocimiento, ataque a la retaguardia, lanzamiento de bombas sobre trincheras o combate en formaciones de caza.

El submarino
Los alemanes, con una marina de superficie en desventaja respecto a la británica, emplearon intensivamente el submarino, causando grandes pérdidas, tanto entre los buques de guerra como entre los mercantes, ya perteneciesen a países beligerantes o a neutrales. Una de las razones que empujó a los Estados Unidos a su incorporación a la guerra fue el hundimiento de varios de sus buques por submarinos alemanes.
Es la suerte que corrió el famoso trasatlántico británico Lusitania que hacía el trayecto de Nueva York a Liverpool, hundido el 7 de mayo de 1915 en la costa irlandesa y a causa del cual perdieron la vida 1198 personas de las que 124 eran norteamericanos.

A partir de mediados de 1917 el empleo de cargas de profundidad, campos de minas, barreras de redes, junto a la utilización de mecanismos de detección submarina y la organización en convoyes escoltados por naves de guerra, disminuyeron la efectividad de los sumergibles alemanes.


Entre las armas ya experimentadas hay que citar:

La ametralladora

Empleada en conflictos anteriores (Guerra de Secesión americana) se perfeccionó con la introducción del modelo Maxim.
Más tarde se fabricó el modelo Browning, el más utilizado. Fue un arma que destacó por su gran efectividad en la lucha defensiva de trincheras, al ser capaz de frenar y destruir con facilidad grandes formaciones de atacantes.
Ametralladora alemana

La artillería

Su calibre y precisión fueron incrementándose a lo largo del conflicto hasta llegarse a fabricar en ciertos casos máquinas gigantescas. Se utilizó como apoyo a la infantería y frecuentemente se agrupó en grandes concentraciones con el fin de romper las líneas de trincheras. Como novedad destacó el cañón antiaéreo. Para la lucha cercana se crearon toda una serie de armas ligeras como el lanzagranadas, el mortero o el lanzallamas.

El acorazado
Las grandes formaciones de acorazados marcaron la pauta en la guerra de superficie. Se trataba de buques de gran tonelaje y fuerte blindaje dotados de artillería de grueso calibre. Si bien los alemanes hicieron todo lo posible por emular la potencia de fuego de la marina británica, a la postre dedicaron sus mayores esfuerzos a desarrollar el arma submarina que asestó hasta 1917 duros golpes a la navegación de superficie.


El fusil
Se empleó masivamente y evolucionó hacia modelos cada vez más perfeccionados y adaptados a la guerra de trincheras donde fue acompañado como complemento indispensable por la bayoneta.


Los medios de transporte y comunicación
Junto al ferrocarril y al automóvil, que permitieron el rápido y masivo traslado de tropas y pertrechos, jugaron un importante papel en esta guerra aparatos como el telégrafo, la radio y el teléfono, imprescindibles en la transmisión de mensajes entre los estados mayores y las tropas.

Fuente: http://www.claseshistoria.com/1guerramundial/armamento.htm
 
 
Aspectos a evaluar: redacción y ortografía, contenido y entrega en tiempo y forma

lunes, 3 de septiembre de 2012

PARCIAL 1 EVIDENCIA 5: OPINA

HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA 2011


PARCIAL 1 EVIDENCIA 5
Causas de la Primera Guerra Mundial
 

Instrucciones: Apoyándote de las siguientes lecturas elabora una opinión sobre este acontecimiento a nivel mundial.

Extensión mínima: Una cuartilla, (una hoja). Favor de entregar en la siguiente sesión de clases con sus datos personales en esquina superior derecha

Si lo entregas en PC, usa letra arial 12 interlineado sencillo. Puedes entregarlo también hecho a mano
Aspectos a evaluar: Redacción y ortografía, contenido entrega en tiempo y forma.


EL FRENTE OCCIDENTAL
Por Eric Hobsbawn


El ejército alemán penetró en Francia por diversas rutas (...) y sólo fue detenido a algunos kilómetros al este de París, en el río Marne, cinco o seis semanas después de que se hubieran declarado las hostilidades (...) ambos bandos improvisaron líneas paralelas de trincheras y fortificaciones defensivas que se extendían sin solución de continuidad desde la costa del canal de La Mancha hasta la frontera suiza, dejando en manos de los alemanes una extensa zona de la parte oriental de Francia y Bélgica. Las posiciones apenas se modificaron durante los tres años y medio siguientes.
Ese era el "frente occidental", que se convirtió probablemente en la maquinaría más mortífera que había conocido hasta entonces la historia del arte de la guerra. Millones de hombres se enfrentaban desde los parapetos de las trincheras formadas por sacos de arena, bajo los que vivían como ratas y piojos (y con ellos).
De vez en cuando, sus generales intentaban poner fin a esa situación de parálisis. Durante días, o incluso semanas, la artillería realizaba un bombardeo incesante (...) para "ablandar" al enemigo y obligarle a protegerse en los refugios subterráneos hasta que en el momento oportuno oleadas de soldados saltaban por encima del parapeto, protegido por alambre de espino, hacia la "tierra de nadie", un caos de cráteres de obuses anegados, troncos de árboles cáidos, barro y cadáveres abandonados, para lanzarse contra las ametralladoras que, como ya sabían, iban a segar sus vidas.



En 1916 (febrero-julio) los alemanes intentaron sin éxito romper la línea defensiva en Verdún, en una batalla en la que se enfrentaron dos millones de soldados y en la que hubo un millón de bajas. La ofensiva británica en el Somme (...) costó a Gran Bretaña 420.000 muertos (60.000 sólo el primer día de la batalla). No es sorprendente que para los británicos y los franceses (...) aquella fuera la "gran guerra", más terrible y traumática que la segunda guerra mundial.
Los franceses perdieron casi el 20 por 100 de sus hombres en edad militar, y si se incluye a los prisioneros de guerra, los heridos y los inválidos permanentes y desfigurados - los gueules cassés ("caras partidas") que al acabar la guerra serían un vívido recuerdo de la guerra-, sólo algo más de un tercio de soldados franceses salieron indemnes del conflicto. Esa misma proporción puede aplicarse a los cinco millones de soldados británicos (...)

FUENTE: Eric Hobsbawn; Historia del Siglo XX; Madrid: 1995, Crítica


 
Una relfexión sobre la Primera Guerra Mundial
Por Sergio Aliaga Allá donde se manifieste un conflicto de intereses (…) no debemos retroceder, si no solucionarlo mediante la guerra y comenzarla con una ofensiva resuelta, poco importa el pretexto, porque no se trata de ese conflicto, sino de nuestro porvenir, lo que está en juego”

(Febrero de 1914, Art. extraído de un diario alemán, Die Post).

Al leer esta frase pensamos que no es más que una opinión inhumana, sin sentimientos, que solo promueve la violencia. Hoy en día cualquier persona que manifieste una idea así, sería condenada por la sociedad catalogándose de terrorista.
Pero si nos preguntamos quien es el autor de tal aberración, nos damos cuenta que tenemos que regresar a un tiempo y espacio muy distinto al que poseemos hoy en día: debemos remontarnos a la Primera Guerra Mundial o quizás mucho antes.
El ambiente que existía en esa época, era de ambición. El imperialismo hacía de las suyas, la lucha por la posesión de tierras y bienes era una carrera constante entre países. Es así como vemos a Alemania, país con un gran desarrollo industrial en la búsqueda de poder.

Esta guerra comienza de una forma muy peculiar. Se atribuye como detonante el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria (28 de junio), lo que realmente era una justificación para que el Imperio Astro-Húngaro declarara la guerra a Serbia (un mes después). El Imperio Astro-Húngaro, temía por la caída de su monarquía, por lo que puso una serie de restricciones a serbia. Todos los países aliados (Triple alianza: Alemania, Italia y el imperio Astro-Húngaro y Triple Entente: Francia, Gran Bretaña y Rusia) estaban a la espera de algún detonante para iniciar una guerra.

Es así como un conflicto que parte con sólo dos oponentes, se transforma en un conflicto mayor, por los intereses de trasfondo. Son solo aliados que buscan la grandeza y el dominio de los demás países. Es por eso que cuando un periódico alemán dice: “poco importa el pretexto, porque no se trata de ese conflicto, sino de nuestro porvenir”, hablan de un plano netamente económico. Son los intereses económicos los que mueven un país, y que lo llevan a querer ambicionar el dominio de otros. Si las relaciones diplomáticas ya casi son imposibles de llevar, en una Europa dividida, es casi inevitable que no ocurra una guerra. Es decir: ¿Quién va a ser capaz de intervenir, ante un grupo de países sedientos de poder, que solo buscan un pequeño pretexto para iniciar una guerra? Era una bomba que solo buscaba una pequeña chispa para estallar.

Hoy en día podemos ver situaciones similares:

Recordando lo acontecido el 11 de septiembre del 2001, en el atentado contra la seguridad estadounidense. Se llegó a creer que ésta sería la chispa que detonaría la bomba de la Tercera Guerra Mundial. Era lo que esperaba Estados Unidos, ya que sabían que esto le podía traer un buen porvenir económico. Este atentado pudo haber sido la justificación perfecta para declarar la guerra a Irak y así aprovechar las riquezas que este país posee.

Al reflexionar sobre esta frase, es posible hacer un perfecto contraste entre esa época y la nuestra, que finalmente nos arroja los resultados de impresionantes similitudes, lo que es vergonzoso. Tal vez en esa época se veían justificadas tales declaraciones debido al contexto, pero hoy en día, que vivimos en un mundo donde se intenta mantener una buena convivencia entre países, donde se han creado organismos mundiales, para terminar con injusticias económicas y morales, aun hay un interés económico que avanzan sin respetar otros intereses que pudiesen contribuir quizás más a la sociedad.

Fuente: http://esficcion.wordpress.com/2008/03/17/reflexion/

viernes, 31 de agosto de 2012

PARCIAL 1 EVIDENCIA 4: EXPRÉSATE

PARCIAL 1 EVIDENCIA 4
Historia Universal Contemporánea 2012


Lic. Violeta Ramírez Mora


Instrucciones: Analiza la siguiente la lectura e imagina que eres un famoso pintor y te piden que representes lo leído con un dibujo, puedes utilizar colores, plumones. Lo plasmarás en una hoja que deberás entregar en la siguiente sesión de clases con tus datos personales en la esquina superior derecha.




UNA HISTORIA DE NAVIDAD
Por Jorge Maspons


"Noche de Paz", la canción que detuvo una guerra. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial en el año 1914, la primera gran guerra del Siglo XX que le llamaron "La Guerra Para Terminar Todas Las Guerras," a los soldados de ambos lados se les aseguró que estarían de regreso en sus hogares para el día de Navidad y celebrarían la victoria. Esa predicción resultó ser falsa.

Las tropas en los frentes de batalla no regresaron al hogar para esa fecha y la guerra se prolongó por cuatro años. Durante éste tiempo, algo así como ocho millones y medio de hombres murieron y cientos de miles más murieron a causa de sus heridas.

La guerra para terminar todas las guerras tuvo un costo humano horrible y transformó a Europa de tal manera que gracias a su mal planeada conclusión, las semillas para la Segunda Guerra Mundial veinte y un años más tarde fueron sembradas. Sin embargo, en la Noche Buena (víspera de la Navidad) en Diciembre de 1914, uno de los acontecimientos más extraños registrados en la historia militar tuvo lugar en el Frente Occidental.

En la noche del 24 de Diciembre el tiempo se volvió frío bruscamente congelando el agua y la nieve que estaba media derretida que había en las trincheras en donde los soldados de ambos ejércitos (Inglés y Alemán) tenían sus literas para dormir.

En la parte de los alemanes, los soldados comenzaron a encender velas. Los centinelas británicos reportaron a sus oficiales que parecían haber pequeñas luces elevadas en postes ó bayonetas. Estas linternas iluminaban claramente a las tropas alemanas haciéndolas vulnerables a los rifles enemigos. Sin embargo, los ingleses se resistieron a disparar. Lo que era aún más sorprendente, los oficiales ingleses vieron a través de sus primáticos que algunos hombres del enemigo sostenían árboles de Navidad sobre sus cabezas con velas en sus ramas.

El mensaje estaba claro: Los alemanes quienes celebraban la Navidad en la Noche del 24 de Diciembre estaban enviándole un mensaje Navideño a sus enemigos en el otro lado de el frente.
A los pocos momentos de ver ésta señal los ingleses comenzaron a escuchar a algunos de los alemanes cantando un villancico de Navidad. Muy pronto fue entonado a todo lo largo de las líneas alemanas según los otros soldados se unían en harmonía.

Las tropas británicas reconocieron inmediatamente la melodía como "Noche de Paz" y muy pronto se neutralizaron las hostilidades en ambos lados. Uno por uno, los soldados ingleses y alemanes comenzaron a dejar sus armas a un lado y salir con rumbo a la "tierra de nadie" un terreno agujereado por las bombas entre las dos partes del frente. Tantos soldados de ambos lados salieron de sus trincheras que los oficiales superiores estaban impedidos de evitar ésta reacción espontánea. Había un truce no declarado y estalló la paz.

Frank Richards fue un testigo de este truce no oficial. En su diario de la guerra escribió: "Levantamos un pizarrón con 'Feliz Navidad' escrito. El enemigo también levantó uno igual. Dos de nuestros hombres arrojaron su equipo a el suelo y saltaron para afuera de su parapeto con las manos sobre sus cabezas al mismo tiempo que dos de los alemanas hacían lo mismo; los dos nuestros caminaron para encontrarse con ellos." "Se dieron las manos y entonces todos nosotros salimos de las trincheras y así mismo también hicieron los alemanes." Richards escribió en su relato.

Richards también explicó que algunos soldados alemanes hablaban inglés perfectamente bien, uno de ellos diciendo cuan harto estaba de la guerra y que estaría muy alegre cuando todo terminase. Sus contrapartes británicos estaban de acuerdo. Esa noche, soldados que hasta ese momento eran enemigos se sentaron juntos alrededor del calor del fuego. Intercambiaron pequeños regalos de sus pobres pertenencias -barras de chocolate, botones, insignias y pequeñas latas de carne de res. Hombres que hasta solamente una horas antes se disparaban a matar estaban ahora compartiendo las festividades de Navidad y mostrándose los unos a los otros fotografías de sus familias.

El truce terminó así como comenzó, por mutuo acuerdo. El capitán C.I. Sockwell de los Royal Welsh Fusiliers recordó como --después de una verdadera "Noche de Paz"-- disparó tres veces al aire el 26 de Diciembre a las 8:30 AM y se dirigió hacia las trincheras.

Un oficial alemán que intercambió regalos con Stockwell la noche anterior también apareció en una trinchera. Ellos se inclinaron en reverencia, se saludaron y descendieron de regreso a sus trincheras. Unos minutos más tarde, el Capitán Stockwell escuchó al oficial alemán disparar dos veces al aire. Estaban en guerra nuevamente.

jueves, 30 de agosto de 2012

PARCIAL 1 EVIDENCIA 3: Conoce qué fue la Primera Guerra Mundial


Historia Universal Contemporánea
Lic. Violeta Ramírez Mora
Colegio de Bachilleres plantel 4 Taxco
PARCIAL 1 EVIDENCIA 3
Instrucciones: Elabora un reporte de lectura sobre el siguiente texto, no olvides tomar en cuenta los lineamientos para la entrega de reportes de lectura.
 
 
La Primera Guerra Mundial

Cuando a comienzos de agosto de 1914 estalló la "Gran Guerra" como también es llamada la Primera Guerra Mundial, Europa no había vivido ningún conflicto general desde las guerras napoleónicas. ¿Por qué después de un siglo todas las grandes potencias se vieron envueltas en una lucha "total"? Las circunstancias de una crisis diplomática no bastan para explicarla. Ante todo hay que tener en cuenta el estado de las relaciones internacionales en los diez años precedentes, en que la paz estuvo vacilando constantemente. Las causas profundas de esta precariedad radican por una parte en las manifestaciones del sentimiento nacional en forma de los movimientos protestatarios de las "minorías nacionales", o de los nacionalismos expansionistas de los grandes Estados; por otra, en la rivalidad de los intereses económicos y financieros. Estas corrientes del sentimiento nacional y estos intereses materiales habían contribuido, al mismo tiempo que las crisis políticas, a formar las mentalidades...»

INTRODUCCIÓN

Cuando a comienzos de agosto de 1914 estalló «la Gran Guerra», Europa no había conocido ningún conflicto general desde el fin de las guerras napoleónicas. ¿Por qué después de un siglo todas las grandes potencias se vieron de nuevo envueltas en una lucha «total»? Las circunstancias de una crisis diplomática —la de julio de 1914— no bastan para explicarla. Ante todo, es necesario tener en cuenta el estado de las relaciones internacionales en el curso de los diez años precedentes.

Entre 1904 y 1914, en cuatro ocasiones, Europa había visto surgir la amenaza de una guerra general: en 1905-1906, con ocasión de las iniciativas tomadas por Alemania para dificultar la expansión francesa en Marruecos; en febrero-marzo de 1909, a consecuencia de la anexión de Bosnia-Herzegovina por Austria-Hungría; en julio-agosto de 1911, con ocasión de la nueva crisis marroquí provocada por la política alemana; y en 1912-13, durante las dos guerras balcánicas, las cuales habían enfrentado peligrosamente los intereses de Rusia y de Austria-Hungría. Salvo en 1907 y en 1910, la paz había estado vacilando constantemente.

¿Cuáles eran las causas profundas de esta precariedad? Por una parte, las vigorosas manifestaciones del sentimiento nacional, bajo la forma de los movimientos protestatarios de las «minorías nacionales», o bien de los nacionalismos expansionistas de los grandes Estados; por otra, la rivalidad de los intereses económicos y financieros.

 

Estas corrientes del sentimiento nacional y estos intereses materiales habían contribuido, al mismo tiempo que las crisis políticas, a formar las mentalidades.

Mentalidad de los jefes de Estado o de gobierno: Pensaban que esta guerra general, cuatro veces amenazadora, no tardaría en estallar. Unos la creían probable y otros necesaria (Guillermo II empleó esta palabra en una entrevista con el rey de Bélgica en noviembre de 1913). Tenían tendencia a razonar y a obrar como si la corriente fuera invencible. La mayor preocupación de cada uno era, pues, reforzar sus alianzas en interés de su seguridad.

Mentalidad de los estados mayores: Tenían el deber de poner su ejército y su flota en posición de afrontar esta guerra; por lo tanto, querían aumentar los recursos en material y acrecentar los efectivos del tiempo de paz para reducir el plazo necesario a la movilización. La carrera de armamento terrestre entre Alemania, Francia y Rusia, y de armamento naval entre Alemania y Gran Bretaña, había sido la consecuencia de la tensión diplomática, pero también había contribuido a agravarla, pues los gobiernos, para hacer aceptar los nuevos impuestos militares, habían sido inducidos a hacer vibrar la «cuerda» nacionalista. En esta carrera de armamentos, el que poseía una superioridad y que sabía que esta ventaja sería tan sólo momentánea, estaba tentado de aprovecharla. Este era el estado de ánimo del estado mayor general alemán en 1913.

Mentalidad de los pueblos: Prestaban más atención a la propaganda nacionalista que a los llamamientos pacifistas; después de estas alarmas repetidas, iban a experimentar una resignación fatalista ante la perspectiva de la guerra; ciertos medios pensaban incluso que, para escapar de la tensión nerviosa, sería mejor «ponerle fin». Después de un largo período de paz —aunque una paz un tanto inquieta—, estos pueblos no se daban cuenta de lo que iba a significar la llamada a las armas. Era una atmósfera favorable para la explosión de un conflicto. No obstante, ¿parecía inminente esta guerra? Ciertamente, no. En los primeros meses de 1914, la «tensión» en las relaciones internacionales era menor que durante el año precedente. El embajador de Francia en Berlín escribía, el12 de junio: «Estoy lejos de imaginar que en este momento haya en el aire algo que represente una amenaza para nosotros; todo lo contrario».

Pero, quince días más tarde, el asesinato por un bosnio del archiduque heredero de Austria-Hungría, Francisco Fernando, en Sarajevo —por consiguiente, un individuo austríaco, pero serbio por el sentimiento nacional—, abre la crisis internacional que conducirá a la guerra europea. El gobierno austrohúngaro reprocha al gobierno serbio una «complicidad indirecta» en el atentado, pues las armas del asesino provenían de los arsenales de Belgrado; envía un ultimátum a Serbia después de tres semanas de reflexión, en el que pide, entre otras condiciones, la participación de agentes de la policía austríaca en la investigación emprendida en Belgrado para encontrar a los cómplices del atentado; cuando el gobierno serbio rechazó esta cláusula, Austria-Hungría le declaró la guerra (28 de julio).

La guerra austro-serbia provocó un conflicto austro-ruso: el gobierno del zar había anunciado, el 24 de julio, que no dejaría «aplastar a Serbia»; ante la noticia del bombardeo de Belgrado, decretó una movilización parcial, dirigida sólo contra Austria-Hungría (29 de julio); pero, como fuese que Alemania, aliada de Austria-Hungría desde hacía 35 años, declarara que no toleraría «la continuación de las medidas militares rusas», el zar promulgó, al día siguiente, la orden de movilización general (30 de julio).

Entonces, el conflicto austro-ruso se convierte en europeo. Alemania proclama el estado de «peligro de guerra» y el 31 de julio dirige un ultimátum a Rusia para exigir la retirada de las medidas de movilización; al mismo tiempo, pide a Francia, aliada de Rusia desde hacía 22 años, la promesa de permanecer neutral en una guerra germano-rusa. El gobierno francés rehúsa dar esta promesa, y decide, al mismo tiempo que el gobierno alemán, la movilización general. El 10 de agosto, por la noche, Alemania declara la guerra a Rusia.

El 2 de agosto intima a Bélgica, a pesar del estatuto internacional de neutralidad que la protege, para que dé paso a sus ejércitos. El día 3 envía la declaración de guerra a Francia. Por la violación de la neutralidad belga, Gran Bretaña decide entrar en la guerra al lado de Francia y Rusia, mientras que Italia, aunque desde 1882 es aliada de Austria-Hungría y de Alemania, declara su neutralidad. ¿Por qué esta crisis no pudo ser solucionada por vía diplomática? El gobierno austrohúngaro quiso aprovechar la ocasión que le ofrecía el atentado de Sarajevo para destrozar por la fuerza el movimiento nacional serbio. El gobierno ruso no consiente que Serbia sea aplastada, puesto que Austria-Hungría habría adquirido una situación preponderante en toda el área balcánica, la cual, desde hacía casi un siglo, era el teatro de una lucha de influencia entre los dos imperios. Alemania y Francia creyeron que la conservación de sus alianzas era indispensable. Gran Bretaña fue consciente de que sus intereses generales le pedían cerrar el camino a una hegemonía alemana sobre el continente.

En esta crisis de julio de 1914, ni los movimientos de opinión, ni la presión de los intereses económicos, llevarían a los gobiernos hacia la guerra; sólo las preocupaciones de seguridad, de potencia o de prestigio orientaron las decisiones. Ciertamente, ninguno de estos gobiernos había premeditado la guerra general. Pero Austria-Hungría y Alemania habían establecido un plan de acción de fuerza que, en una Europa inquieta, comportaba el riesgo de un gran conflicto; ellas fueron las que rehusaron toda solución diplomática; también fueron ellas las que, cuando se afirmó la resistencia de Rusia, prefirieron la guerra general antes que abandonar su plan.

FUENTE: LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, PIERRE RENOUVIN
 
Aspectos a evaluar: Contenido, redacción y ortografía, respeto de lineamientos de entrega de reportes de lectura, entrega en tiempo y forma.

lunes, 27 de agosto de 2012

PARCIAL 1 EVIDENCIA 2: IDENTIFICA QUÉ ES UN MONOPOLIO

Historia Universal Contemporánea Lic. Violeta Ramírez Mora



Parcial 1 Evidencia 2:



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Pemex, la historia de un monopolio
Lázaro Cárdenas no fue quien prohibió la inversión privada en los hidrocarburos mexicanos; México es el único país del mundo que no permite participación privada en exploración y producción del petróleo



Por: Alberto Bello
La huelga declarada el 31 de mayo de 1937 por los trabajadores de la industria petrolera causó grandes molestias a la población y a la industria, pero nadie protestó.
Al contrario, durante los nueve días que duró, abundaron las muestras de solidaridad. El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, creado en 1935, reclamaba una jornada laboral de 40 horas y una pensión por enfermedad.
El problema se agudizó meses después, cuando las 17 empresas, pertenecientes a firmas como Shell, Standard Oil o Gulf, de capital británico, holandés y estadounidense, desacataron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que les había fijado el pago de un fondo mientras se resolvía el conflicto.
Tal desacato provocó la indignación del presidente Lázaro Cárdenas, quien tomó la decisión por la que pasaría a la historia: “(las empresas) lesionaron seriamente los intereses económicos de la nación, pretendiendo… hacer nulas las determinaciones legales dictadas por las autoridades mexicanas”, argumentó en su discurso del 18 de marzo de 1938, al declarar la expropiación inmediata de todos los activos.
Un conflicto laboral, por tanto, es el origen de la nacionalización de la industria petrolera.
Capital y soberanía
Setenta años después, los argumentos para defender el monopolio estatal de Pemex son políticos: los hidrocarburos deben ser administrados por el Estado a través de Pemex; lo contrario, según los opositores a la participación privada en la explotación del crudo, implica privatizar, lo que implica... ¿ceder soberanía?
El análisis de las leyes y reglamentos de esa industria en las últimas siete décadas desvela muchos mitos: para empezar, que Cárdenas no se oponía a la inversión privada: “Podrán celebrarse contratos con los particulares, a fin de que estos lleven a cabo, por cuenta del gobierno federal, los trabajos de exploración, ya sea mediante compensaciones en efectivo o equivalentes a un porcentaje de los productos que obtengan” (Ley reglamentaria del Artículo 27 Constitucional, promulgada el 30 de diciembre de 1939).
Lo mismo sucedía con refinerías y oleoductos, que hoy sólo pueden ser operados o construidos por Pemex: según el gobierno cardenista, en al artículo 12 del reglamento: “La Secretaría de la Economía Nacional podrá otorgar concesiones para la construcción de refinerías y oleoductos y para la distribución del gas…”.
La única condición era que esa inversión fuera hecha por ciudadanos o empresas mexicanos, y se aplicó por igual a todas las industrias, hasta la apertura comercial que inició en 1986 con la firma del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio por el presidente Miguel de la Madrid.
Hoy, dicha condición es más proteccionista que la vigente en las primeras dos décadas siguientes a la expropiación.
México es el único país del mundo que no permite ningún tipo de participación privada en exploración y producción de hidrocarburos, a diferencia de países como Cuba, Venezuela, China o Corea del Norte.
En México también está prohibido que inversionistas privados construyan refinerías o que transporten petróleo. Dado que la Secretaría de Hacienda controla de facto las finanzas de la paraestatal (en 2007, 36% de los ingresos del Estado procedieron de Pemex), y que la rentabilidad en la refinación es mucho menor que en la extracción y exportación de petróleo (Tasa Interna de Retorno de 20% frente a tasa superior a 100% en producción), nadie invierte en refinerías.

Pemex resolvió el problema en los años 90 al asociarse con Shell para construir la refinería Deer Park, en Texas. Pero México ya importa 30% de las gasolinas que consume.
Lo que sí dejó claro Cárdenas fue que el Estado tenía “el dominio directo… inalienable e indescriptible” de los hidrocarburos.
El presidente Ávila Camacho ratificó, en mayo de 1941, las decisiones de su antecesor, y en el artículo 6 de la ley reglamentaria del Artículo 27 Constitucional se estableció que el gobierno llevará a cabo la exploración y explotación del petróleo a través del órgano correspondiente, de las instituciones que creara la ley, o “mediante contratos con particulares o sociedades”.
El dominio sobre el petróleo propio es condición común en los países petroleros, que lo rentabilizan con el cobro de derechos e impuestos a las empresas concesionarias, con tasas de entre 50 y 90%.
Esto ha dado lugar a varios modelos de inversión: desde el de Statoil Noruega, que arrancó con 100% de participación extranjera en exploración de aguas profundas, en 1972, y ha generado una industria nacional, hasta el brasileño de Petrobras, que desarrolló su propia tecnología a partir de la salida a bolsa de la mitad de su capital, pero que no renuncia a asociarse con compañías para reducir riesgos y compartir tecnología. En Canadá hay más de 1,000 empresas explotando sus yacimientos en régimen de concesión, lo que ha llevado gran prosperidad a la región de Alberta.
Los motivos de Adolfo
En 1958, en el auge de la presidencia omnipotente del PRI, habían quedado atrás los embargos al petróleo mexicano que declararon, en los meses siguientes a la expropiación, los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña; la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) obligó a los países aliados contra la Alemania nazi a aceptar el petróleo mexicano como oro.
Durante dos décadas, la inversión privada en hidrocarburos fue tolerada, aunque la ruptura del régimen jurídico que implicó la expropiación desanimó a muchos y sólo un inversionista apareció, en 1946. Fue el presidente Adolfo Ruiz Cortines, quien, 20 años después de la expropiación, declaró el monopolio del Estado en la industria petrolera.
“Sólo la Nación podrá llevar a cabo las distintas explotaciones de los hidrocarburos”, estableció en el artículo segundo de su reglamento, e incluyó en esto gasolinas, gas y hasta la elaboración, almacenamiento y transporte de los derivados. En ese reglamento, el gobierno estableció los contratos de obras y prestación de servicios con privados, vigente hasta hoy.
En la exposición de motivos ante el Senado, Ruiz Cortines explicó qué propició esta decisión, que modificó el artículo 27 de la Constitución para prohibir las concesiones.
“Las necesidades del país y una mínima previsión del futuro de México”, dice la iniciativa, “requieren que las actividades de una industria de importancia tan vital para la nación sean no solamente controladas por el gobierno, sino monopolizadas por el Estado”. El petróleo, dice el texto, “no puede estar sometido al arbitrio de intereses privados”.
El presidente lanzó entonces el reto: “El gobierno debe abocarse a la explotación integral del petróleo”. La justificación de esa decisión, que entonces no implicó ningún acto jurídico contra empresa alguna, contenía argumentos de fondo para darle a Pemex el monopolio de la explotación petrolera.
Primero, garantizar el autoabastecimiento. “(el Gobierno debe) estar en aptitud de asegurar los suministros de petróleo y sus derivados que el país requiera”.

Segundo, la ausencia de inversionistas nacionales interesados en las concesiones de explotación o refinación: “No se ha realizado la explotación del petróleo por medio de contratos con individuos o sociedades... la iniciativa privada se ha abstenido de hacer uso de ese derecho, lo que revela que no es ésta una forma adecuada de explotación del petróleo nacional”.
Tercero, el tamaño de las inversiones. “Los proyectos y programas de la industria petrolera implican la necesidad de inversiones considerables y a largos plazos que, en nuestro medio económico, sólo el Estado está en condiciones de satisfacer”.
Los problemas estructurales del sector en México llevan a legisladores del PRI y el PAN a cuestionar si los argumentos de 1958 siguen vigentes, y a proponer una reforma ‘cardenista’.
Se agota el yacimiento de Cantarell y se consume más gasolina importada, lo que rompe el principio del autoabastecimiento. Hay inversionistas de peso en México, nacionales o internacionales, con suficiente capacidad financiera, dispuestos a tomar proyectos de largo plazo.
Las aguas profundas
El diagnóstico de Pemex es que no puede explorar ni producir en aguas profundas en el medio plazo. La tecnología necesaria es propiedad de multinacionales del sector, y el riesgo de hacerlo es grande, como ha comprobado la paraestatal en proyectos en aguas con menos de 1,000 metros de profundidad.
Las reservas probadas del crudo mexicano alcanzan para nueve años. La exploración en aguas profundas vía asociaciones dio a las compañías petroleras estatales de Brasil, Noruega, Cuba, Venezuela o a las estadounidenses que exploran aguas fronterizas, la posibilidad de enriquecerse en este año de precios récord de petróleo.
El Congreso debatirá este mes una reforma energética, pero los legisladores ya anunciaron que no habrá cambios en profundidad. Todo sea en nombre del general Lázaro Cárdenas, que jamás prohibió la inversión privada.



Responde a las siguientes cuestiones:
1. Explica con tus palabras qué es un monopolio
2. ¿Consideras importante que en México se prohíba el establecimiento de monopolios? Si o no y por qué
3. ¿En qué artículo de la Constitución Mexicana se prohíbe el establecimiento de monopolios ?
4. Explica en qué consiste el funcionamiento del monopolio de Pemex